...¿QUÉ CUENTAN?



Como me tienes hasta el gorro de que me pidas que ponga las últimas críticas asi, todas juntas, pues toma, para que calles YA, pelma más que pelma.

(...no las he subido todas...jejeje...)



“”J.L. ARA OLIVÁN - HUESCA.- En el Espacio Ibercaja Castillo Montearagón se muestra durante este mes de noviembre una colección de acuarelas del artista oscense Manuel Lorés Soler, bajo el título de “Prohibido olvidar”. Son un canto a los recuerdos, a las sensaciones, a los lugares de la infancia, a las añoranzas, a la admiración. Un recorrido por la nostalgia, por los parques y las montañas, por esos sitios, casas o calles, que dejaron huella en el autor y que ahora reproduce, recrea y nos muestra a través de sus pinturas.
Acuarelas que tienen como planteamiento básico la recreación estética, reflejo de la belleza del entorno, que resultan sugerentes de luces y colores, jugosas en el trazo, en la paleta y en la expresión. Sobrias de trazos con las que recoge las arquitecturas y los paisajes, las escenas, todos ellos presididos por la sencillez y libertad de expresión, sin salirse de los cauces , pautas y cánones que su ortodoxia requiere.
Porque las acuarelas de Lorés son siempre e inevitablemente sinceras en su concepción y plásticas en su desarrollo. Comunicación que es manifestación de sus gustos, de su implicación insustituible con los modelos que recrea, con sus propios recuerdos, como pasión y fervorosa dedicación a la pinturas que ama y practica con emoción.
Es la suya una obra enfundada en un mundo pleno de sensaciones vividas, de sugerencias, de buen sentido, de sus influencias y reflejos, de sus evocaciones. Por eso forman parte de su universo pictórico que recorre con un lenguaje ameno y sincero, que no pretende sino mostrar al espectador el reflejo de su alma, con un discurso sereno y cercano, con una fórmula fácil de entender y de compartir.
Estas pinturas producen una sensación de naturalidad, de tranquilidad y sosiego. Con una cromatización suave y sensible, para no romper la magia y sentimiento que pretende trasladar al espectador. Por otro lado es de señalar el equilibrio de las composiciones, la armonía en lo tratado y buen gusto en la elección de los temas. Todo ello lleva a convocar unas realizaciones que penetran fácilmente por los ojos para llegar al corazón.
Técnica y contenido se liberan en alguna de estas realizaciones donde la fantasía en forma de gestos, la imaginación y la interpretación juegan un papel importante, produciendo resultados interesantes, personales y estéticos.
Trazos meditados, pincelada fresca y tonalidades en las que la mesura no resta la vocación colorista del autor. Tienen la diversidad temática deseada que revela un mundo suyo, pero sin repetirse. Lo importante es decir, contar las emociones que se traducen al idioma plástico, que sin dejar de ser recuerdos entrañables pasan a ser nuevamente otra experiencia vivida con la experiencia del arte.
Manuel Lorés nos muestra una exposición muy cuidada y agradable, que evidencia su buen gusto y sensible trato .Rigurosa y exigente, consigue atraer el interés ya a primera vista y mucho mas si se emplea un poco mas de tiempo en descubrir los secretos que encierra.””
Diario Del Altoaragón – 28 noviembre 2012.



“”Los oscenses conocen muy bien la obra plástica de Manuel Lorés Soler, así como su pasión por plasmar a través de la acuarela sus paisajes queridos, sus lugares preferidos. Lugares muy presentes en su memoria, que este artista oscense no está dispuesto a olvidar. “Prohibido olvidar” es, precisamente, el título que le ha puesto a su exposición actual en el Espacio Ibercaja “Castillo de Montearagón”. Y es que Manuel Lorés no quiere borrar de su memoria esos momentos y esas emociones vividos en privilegiados entornos cercanos. Como el Sobrepuerto, Guara, Riglos o Benabarre, o también como ese fin de semana vivido en Donosti. Pero, por supuesto, no podían faltar los rincones de Huesca: la Catedral, el Parque, la Porteta o la añoranza del Puente de Tabla, que le sirve para delinear un excelente skyline de la capital oscense. Completa esta disfrutable exposición un original “Prohibido olvidar los desayunos de domingo” que orbita en torno a la sombra de los paseantes. Hasta el día 30, en el Espacio Ibercaja “Castillo de Montearagón”.””
Diario Del Altoaragón – Suplemento “Señas” - 22 noviembre 2012.

 

“”MERCEDES PORTELLA - TRAMACASTILLA DE TENA.- “El azar me ha otorgado el inmenso placer de pintar. Pinto desde siempre, es como una constante a lo largo de mi vida, y además tengo la gran fortuna de que mi trabajo me permite poder pintar lo que quiero, sólo por el simple placer de pintar”. Así se expresa Manuel Lorés, acuarelista oscense que hace unos días inauguraba una exposición en el Hotel El Privilegio de Tena en Tramacastilla y que, dentro de unos días, el 2 de noviembre, hará lo propio en la sala de Ibercaja en Huesca, y en diciembre en Sariñena, y es que no para de pintar.
Para Lorés, pintar “es el acto mas egoísta que puede haber. Yo siempre les digo a mis alumnos que tienen que pintar lo que les guste a ellos, no pueden pintar pensando si esto le gusta a uno o le gusta a otro. Partiendo de esta base, que cada uno pinte lo que le gusta, pues que duda cabe que hay que intentar buscar de dentro de cada uno lo que lleva, y es cierto que si llevas el valor añadido de que tienes algo que te predispone, en este caso a pintar, pues mejor que mejor, pero si no, creo que a base de trabajo se puede llegar a todos los sitios”.
Empezó a pintar a plumilla, “cuando era joven tenía mucha amistad con Enrique de Caso, pienso que ha sido uno de los mejores dibujantes que ha dado Huesca”. Después, hizo sus pinitos al óleo pero acabó por no estar satisfecho con el resultado y luego, encontró su sitio en la acuarela. “La legendaria etiqueta de dificultad que lleva la acuarela fue un reto para mí y llegué a la conclusión de que no hay tanta dificultad sino miedo a la hora de pintar, que es lo que le digo a mis alumnos. No me canso de repetir que no hay que tener miedo a pintar, el único problema es darle la vuelta al papel y empezar otra vez”.
Los cuadros de Manuel Lorés se caracterizan por su frescura, su luminosidad y por la limpieza en el papel, aunque él siempre dice que pinta lo que ve y cómo lo ve. “Es cierto que me gusta jugar con el color pero de vez en cuando hay que echarse a la piscina y subir un poco el tono”.
Es importante para este acuarelista “estar ahí, mostrar tus trabajos siempre que puedas porque no puedes llegar al extremo de que la gente se olvide de ti, por eso las exposiciones son buenas aunque no vendas, lo importante es estar. Es cierto que es difícil buscar ese equilibrio, que la gente te acoja con cariño cuando muestres tus acuarelas, en este caso, y sin embargo no lleguen a pensar que eres un pelma”.
Sus acuarelas nunca llevan título “sino el recuerdo, los sentimientos, la carga de emoción que, sin duda, ha de llevar cada obra mezclada en los colores.
Agradezco al espectador que les dedique un poco de su tiempo”.
Diario Del Altoaragón – 28 octubre 2012.



“”MERCEDES PORTELLA - TRAMACASTILLA DE TENA.- La Sala Ramón Pérez del Hotel El Privilegio de Tena de Tramacastilla muestra hasta mediados del próximo mes de diciembre, de once a una por la mañana, y de cinco a ocho de la tarde, una exposición de acuarelas del artista aragonés Manuel Lorés Soler.
Bajo el titulo “Desde dentro, acuarelas y otros recuerdos” Lorés refleja “historias vividas, momentos, latidos...”.
En la inauguración de esta muestra, Lorés explicaba que fue el azar quien le ha otorgado
“el inmenso placer de pintar”, y argumentaba que pinta desde siempre. “Es como una constante a lo largo de mi vida y además, tengo la gran fortuna de que mi trabajo me permite poder pintar lo que quiero, solo por el simple placer de pintar”.
Asimismo, hizo hincapié en que al igual que no mira su mundo “con los ojos sino con el
alma”, no pinto con sus manos: “Solo me limito a coger el pincel, con muchísimo respeto, para manchar aquí y allá, por eso mis acuarelas nunca llevan título, sino el recuerdo, los sentimientos, la carga de emoción que, sin duda, ha de llevar cada obra mezclada en colores”.
En sus palabras, Manuel Lorés agradeció a los directivos del Hotel Privilegio de Tena “por permitir que mis recuerdos cuelguen en esta casa”, y al público, al espectador que visite esta exposición le agradeció “por dedicarles a mis obras un poco de eso tan escaso, el tiempo”.
Este artista lleva veinte años pintando a acuarela. Tiene en Huesca su estudio, donde pinta e imparte clases de esta técnica.””
Diario Del Altoaragón – 9 octubre 2012.

 

“”Manuel Lorés llevaba tiempo con la idea en la cabeza y en la primavera de 2010 decidió crear su blog: http://manuellores.blogspot.com.es/. Le frenaba la constancia que requiere hacer algo así, pero desde el comienzo se enganchó y sus entradas no han dejado de sucederse con mucha asiduidad. Su objetivo era poder utilizar su extensa obra -acuarelas, apuntes y dibujos- ya que decía “cada cosa que pintas o dibujas lleva inseparablemente una carga emotiva o sentimental, y eso es lo que yo quería transmitir”, nos indicaba. Sin pretenderlo, su blog enseguida fue conocido y pronto le invitaron a unirse a un movimiento mundial -“el UrbanSketcher”- que, como nos explicaba, “recoge dibujos de la vida que rodea los autores”. Su objetivo es “hacer un blog amable en el que impere el sentido común”. Por eso, como él mismo nos decía, rehuye hablar de temas como política y religión, y sí lo hace de cosas generales y de sus reflexiones y vivencias. Cada entrada está absolutamente cuidada. “Maduro la idea, la escribo, la reviso, a vuelvo a vigilar... siempre intento elegir las palabras, que haya concordancia...”, explicaba Lorés, y siempre va acompañada de una imagen que él mismo ha pintado. Cabe destacar que cuando cita cualquier cosa siempre añade un enlace, en el caso de que exista, sobre el tema del que ha hecho alusión. Y aunque no controla el número de visitas, sí que sabe que tiene accesos desde numerosos países.””
Diario Del Altoaragón – 9 junio 2012.



“”El acuarelista Manuel Lorés presenta hasta el día 18 de este mes, en la sala de exposiciones de Caja Inmaculada, una colección de pinturas en las que muestra su habilidad y buen gusto en el trato de la acuarela, su afán por conseguir un equilibrio de las relaciones tonales, armónicas y estéticas, sin estridencias ni banalidades, con reflejos lumínicos limpios y certeros.
Lorés es metódico y pulcro, conoce los resortes para lograr unos resultados con rigor en la composición y la estructuración de los contenidos. No por conocidos estos lugares son menos sorprendentes a la hora de ser recreados. Notas de color ajustadas y certeramente contenidas, que explican a la vez que sugieren, que potencian su belleza y la acercan todavía más al espectador.
Observador solidario con los modelos, encuentra en la moderación entonada de los colores reales el camino sobrio y el gesto funcional que le permite expresar sus inquietudes plásticas de manera ajustada y sugerente.
No busca en sus acuarelas la falsa brillantez, ni el impacto sorprendente, ni intenciones recónditas, ni mensajes subliminales, Lorés persigue la obra bien realizada, la expresión lírica que atrapa y mima la belleza de estos lugares, que los dota de la impronta de un relato emocional que muestra la realidad usando la dosificación cromática como un músico modula el tono de las notas.
Amplitud temática que viene a demostrar la capacidad del artista para abordar y resolver distintos cometidos, para proponerlos con seguridad técnica y capacidad realizadora, con paleta amplia y ajustada en donde la descripción se apoya en los efectos lumínicos conformando unas temáticas resueltas y amenas, llenas de firmeza y credibilidad.
Aparente sencillez no exenta de vaporosidad, que las hace en cierto modo románticas, sugerentes y sutiles. Cuidando los detalles, mimando cada pincelada y haciendo partícipe a las miradas que los contemplan, como proposiciones que dentro de la realidad hacen despertar los sentimientos.
Lorés ejerce su buen hacer cuando hace de la veracidad cuestión sensible que eleva lo cotidiano a lo artístico. Refleja la destreza por la sencillez, lozanía, sinceridad y decisión por la pintura, haciendo que sus cuadros sean espacios de luces, colores de ambiente sensible, climas que alimentan la relajación y las emociones.
Acuarela fluida que plasma lo que ve de manera resuelta y segura, que refleja los modelos tal y como los siente. Lo difícil y bello para un pintor es conseguir que su visión de las cosas llegue al público como una imagen limpia, serena, sincera y sugerente, que sobrepase la representación formal, que sean motivo de gusto y disfrute. Por eso Lorés se esmera y cuida el ejercicio de la acuarela, lo hace con elocuencia y tacto, con el mayor interés, para que lo reflejado no pierda sustancia y valor, para que sean tan auténticas como los propios modelos.
En todas las acuarelas prevalece la austeridad compositiva y la personalidad sin estridencias del pintor. Un color gozoso a su vez que brinda gratas armonías y da a estas pinturas un carácter y sentido singular que desprende calidez y atracción. Junto a cada cuadro una leyenda escrita que nos habla de recuerdos, añoranzas, sensaciones, de sentimientos.""
Diario Del Altoaragón – 16 noviembre 2010.



“”Si el arte no refleja la vida, casi se podría decir que no es arte. Y eso lo deja muy claro en su pintura Manuel Lorés, que estos días expone sus acuarelas en la sala de la CAI bajo el título "A mi aire". Un título muy rotundo como corresponde a la forma de entender la pintura de este artista oscense que, lejos de conformarse con la ortodoxia, apuesta por una mirada original y decididamente personal en un universo a menudo conservador como es el de la acuarela. Para empezar, llama la atención su peculiar forma de titular sus cuadros, llena de humor irónico y de poesía, lo cual confiere una fuerza especial a sus vivencias de Huesca (la Plaza de San Pedro, la calle San Lorenzo, las Miguelas), a sus recuerdos viajeros (Viena, los paisajes austriacos) y, sobre todo, a esos momentos desbordados por la emoción en los que se nota claramente que Lorés plasma su propia vida: la pena por el abandono de la estación de Canfranc, una farola solitaria seguramente ligada a sus recuerdos, o esa evocadora visión de las sábanas al viento, que es una verdadera maravilla. No se pierdan esta exposición.””
Diario Del Altoaragón – 12 noviembre 2010.



”” J.L. ARA OLIVÁN - HUESCA.- Durante este mes de noviembre cuelgan en las paredes del Espacio Ibercaja Castillo Montearagón un buen número de pinturas del acuarelista oscense Manuel Lorés, que bajo el título de “Aguadas, acuarelas y otros recuerdos” muestran el buen manejo, la limpieza ejecutoria y el exquisito gusto de su autor.
Desde paisajes marinos, puertos y barcas, a los de tierra adentro, arrozales o carrascales, desde Andalucía al Pirineo, o desde la Sierra de Guara a Monteragón, Lorés reinterpreta la naturaleza como materia de contemplación, como espejo de alguien que busca y se encuentra y se trasmuta en la maravillosa caligrafía de las aguas y las montañas, de las arquitecturas y de los sueños.
También presenta varias series sobre estudios de desnudos. Sueños o reflejos que traduce en espacios de ensoñación; en imaginación y misterio compartidos, para alimentar su sed de aventura, sin perder la elegancia, la sugerencia y la invención de atmósferas.
Cuidadosamente presentada esta exposición es puro reflejo de una ejecución suelta yy resuelta, de la vinculación de su autor con los temas que trata, de la sencillez con que aborda los asuntos, su facilidad para plasmar los temas en armonía.
Organiza el espacio pictórico con naturalidad, guiado siempre por un espíritu sensible y muchas veces poético. Realizaciones que son mezcla de ealidad y recuerdo, serena relación de luz y color.
Plasma lugares de belleza conocida para hacerlos todavía más cercanos e inolvidables, desde la perspectiva de la admiración, de la nostalgia y de los recuerdos.
“Merece la pena detenerse unos instantes en contemplar cada obra para descubrir ese misterio que el artista pretende que descifremos”, dice Chinestra en la presentación. Y es que estas acuarelas no solo debemos verlas con los ojos, requieren que la mirada se detenga en cada una de ellas, con tiempo para sumirnos en la realidad que nos ofrecen, para sentirlas y apreciarlas en toda su pureza y esencia. Porque son temas que emergen desde una actitud de serena pasión, de cercana presencia, de sensible atracción.
Su fina sensibilidad, su pincelada segura y el empleo de una cromática sugestiva, con logrados efectos lumínicos, hacen que esta sea una bella muestra de acuarelas.
En cualquier caso estas composiciones están constituidas mediante su propio espacio elemental, con una sencillez calculada, dando a la vez un testimonio de una racionalidad medida que se expresa mediante la utilización de las formas precisas y una gama apropiada de colores””
Diario Del Altoaragón – noviembre 2007.



“”El pintor oscense Manuel lorés Soler muestra su obra reciente en el Espacio Ibercaja “Castillo de Montearagón”. Y aunque el grueso principal lo constituyen sus acuarelas del paisaje urbano oscense (el Casino, la Catedral, el Coso, las Miguelas, Santo Domingo, Salas), tampoco falta la evocación de los paisajes blancos andaluces, las casas del Pirineo, los sensuales estudios del cuerpo femenino o unas serenas marinas de Segur de Calafell, una de ellas en un sorprendente y acertado gran formato. Pero quizá lo mejor de lo que ahora Manuel Lorés muestra en Huesca sean sus minimalistas paisajes de agua, con sus tenues y delicadas líneas y su gran poder evocador. Todo un descubrimiento.
Hasta el día 30 en el Espacio Ibercaja “Castillo de Montearagón”.””
 Diario Del Altoaragón – Suplemento “Señas” -  noviembre 2007.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...